Reconstrucción del Tercio Medio Facial


La reconstrucción del tercio medio facial es un tratamiento que se realiza sobre todo en pacientes que han sido víctimas de traumatismos como accidentes de tráfico o deportivos, agresiones o caídas. La cara es la parte del cuerpo que aparte de ser nuestra carta de presentación, tiene múltiples funcionalidades. En ella se encuentran cuatro de los cinco sentidos: oído, gusto, olfato y vista. La reconstrucción del tercio medio facial incluye diversas zonas faciales como el hueso malar, el suelo de órbita, el arco cigomático e, incluso, las fosas nasales.

Desarrollamos dispositivos en titanio a medida diseñados y fabricados con las últimas tecnologías 3D para aquellos pacientes que requieran de reconstrucción del tercio medio facial como malares, órbitas y cigomáticos. Por otro lado, los biomodelos te permiten la planificación virtual, reducir tiempos quirúrgicos y mejores resultados.

Soluciones tercio medio facial

Implantes del tercio medio facial en titanio

Soluciones en titanio, diseñadas y fabricadas en titanio grado médico, a medida para reconstrucciones malares, órbitas y cigomáticas.

Las ventajas de la Reconstrucción del Tercio Medio Facial de Osteophoenix:

  • Se integra perfectamente con el tejido.
  • Soporte técnico en el diseño del implante. Contamos con un equipo de diseñadores que guiarán al especialista en la confección del dispositivo para obtener los mejores resultados.
  • Incluye biomodelo.

Fracturas del malar

El hueso malar corresponde al pómulo y al ser una zona prominente de la cara puede sufrir graves lesiones y fracturarse fácilmente.

    Entre algunos de los efectos que pueden producir este tipo de fracturas:

  • Dificultad o dolor al abrir la boca.
  • Alterar la posición del ojo o sus movimientos, disminución de la vista.
  • Falta de sensibilidad en la parte de alrededor de la fractura.

Fracturas del suelo de órbita

Esta estructura sostiene el ojo y todos los músculos relacionados con su movimiento. Generalmente, la fractura se debe al impacto de un objeto contra el ojo o los párpados, al ejercer presión sobre el globo ocular, se produce también presión hacia abajo y se puede fracturar el suelo de la órbita.

    Algunas de las consecuencias de esta fractura son:

  • Visión doble.
  • Puede alterarse la posición del ojo.
  • Pérdida de sensibilidad en la zona donde se ha producido la fractura.

Fracturas del arco cigomático

El arco cigomático es el encargado de unir el cráneo con el hueso malar. Las fracturas del arco cigomático suelen ir unidas a las de suelo de órbita o del hueso malar, aunque en ciertas ocasiones también pueden ser fracturas aisladas.

    Algunos de los efectos cuando se trata de una fractura aislada son:

  • Hundimiento de la parte lateral de la cara.
  • Puede producir dolor al abrir la boca.
  • Apertura incompleta de la boca.

Fracturas nasales

Las fracturas que se producen en esta zona pueden llegar a ser muy complejas, dependiendo de en qué parte específicamente tienen lugar, la dirección y fuerza del impacto.

    Entre los síntomas que pueden producir se encuentran:

  • Dolor e inflamación.
  • Dificultad respiratoria.
  • Deformación de la nariz.

Biomodelos para la Reconstrucción del Tercio Medio Facial

Los biomodelos son modelos anatómicos derivados de una imagen tomográfica del paciente, que nos permite obtener una imagen 3D representativa de la situación del paciente. Los biomodelos facilitan al cirujano ciertas fases previas a la cirugía, que de otra forma resultarían más complicadas o requerirían de más esfuerzo y tiempo. Entre ellas: convencer al paciente de la realización del tratamiento y una planificación precisa del procedimiento quirúrgico. Los biomodelos pueden ser útiles para planificar incisiones y osteotomías. Además, está comprobado clínicamente que los biomodelos reducen los tiempos de cirugía y por lo tanto la exposición del paciente a la anestesia y a la pérdida de sangre. En la reconstrucción del tercio medio facial, ya que la planificación quirúrgica de estas fracturas es altamente compleja, se ha demostrado que los biomodelos optimizan la planificación y, por lo tanto, los resultados.